Monseñor Viganò convoca a un Exorcismo mundial, este Sábado Santo



(Esta carta escrita por Monseñor Carlo Maria Viganò y publicada 9 de abril del 2020, está dirigida a los sacerdotes católicos, más que a la feligresía.)


El 13 de octubre de 1884, León XIII tuvo una terrible visión del asalto de los poderes del infierno contra la Santa Madre Iglesia, y ordenó que se rezara a San Miguel Arcángel al final de la Misa. También compuso un Acto de Exorcismo y ordenó que se insertara en el Ritual Romano, y mencionó explícitamente lo que había visto:

"La Iglesia, la Esposa del Cordero Inmaculado, ha sido llena de amargura y embriagada por sus astutos enemigos que han colocado manos impías sobre sus más sagradas posesiones. En el lugar donde la Sede de San Pedro y la Cátedra de la Verdad se han establecido como la luz del mundo, han levantado el trono de su abominable impiedad, con el inicuo diseño de que cuando se golpea al Pastor, las ovejas pueden ser dispersadas."

En estos tiempos modernos de terrible tribulación, cuando la pandemia ha privado a los católicos de la Santa Misa y de los Sacramentos, el Maligno ha entrado en frenesí, multiplicando sus ataques para tentar a las almas al pecado. Estos días bendecidos de Semana Santa, que solían ser el momento ideal para ir a la Confesión y para prepararnos para nuestra Comunión de Pascua, ahora nos ven encerrados dentro de nuestros hogares, sin embargo no pueden evitar que recemos a Nuestro Señor.

Dado que es un día de silencio, mientras esperamos Su gloriosa Resurrección, este Sábado Santo debería ser una oportunidad preciosa para los Ministros Sagrados. No hay necesidad de salir ni de violar ninguna de las leyes civiles vigentes.

Les pido a todos que recen juntos, usando la forma dada por León XIII, el Exorcismo contra Satanás y los Ángeles Apóstatas (Exorcismus in Satanam et angelos apostaticos, Rituale Romanum, Tit. XII, Caput III), a las 3:00 p.m. tiempo de Roma (15:00 horas, del horario de verano de Europa Central), el sábado 11 de abril de 2020, para que todos podamos luchar juntos contra el enemigo común de toda la humanidad.

El Sábado Santo es el día en que recordamos cuando Nuestro Señor Jesucristo descendió al Infierno para liberar a las almas de los Padres, de las cadenas de Satanás. En el gran silencio después de la Pasión y la Muerte de Nuestro Señor, Nuestra Señora vigiló y creyó, aguardando con esperanza la Resurrección de Su amado Hijo. Fue un tiempo en que el mundo parecía haber ganado, sin embargo  todo se estaba preparando para la gloria de la Pascua.

Pido a todos mis hermanos Obispos y Sacerdotes que se unan a mí mientras recito este Exorcismo, conociendo el poder de este Sacramental, especialmente cuando se recita junto con todos los demás Sacerdotes, para ayudar a la Iglesia en su lucha contra Satanás. También me gustaría recomendar que todos ustedes usen una estola, el signo de su poder Sacerdotal y Agua Bendita.

La gran Madre de Dios, María Santísima, terrible como un ejército en formación, y San Miguel Arcángel, Patrono de la Santa Iglesia y Príncipe de la Milicia Celestial, nos ayudarán a todos.

+ Carlo Maria Viganò,
Arzobispo Titular de Ulpiana.
Jueves Santo 2020.


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