El presente texto es una reposición de aquel original que fuera publicado el 20 de julio del 2020, en mi ya eliminado blog, "Ser católico en China".
Dado que algunos de los enlaces referidos, se perdieron, y que constantemente hay novedades sobre el tema, he hecho reposiciones y actualizaciones, de modo que el texto sea enriquecido.
Sugiero revisar mis colaboraciones para Canal 44 de la Universidad de Guadalajara (México), sobre el tema [3]
I.
Este santo nació el 5 de enero de 1802, en un pueblo francés llamado Le Puech, perteneciente a la Diócesis de Cahors -en Montgesty- que fuera fundada en el siglo III. Juan Gabriel fue el primogénito de Pedro Perboyre y María Rigal. A él le siguieron siete hermanos -tres hombres y cuatro mujeres-.
Fue criado en una familia católica y desde pequeño demostró una peculiar avidez por el conocimiento de la Doctrina. En ese sentido fue crucial la influencia que recibió a través de la tutela espiritual, de su tío Santiago Perboyre, quien pertenecía a la Congregatio Missionis, fundada por San Vicente de Paul -y otros sacerdotes- en 1525, cuyo objetivo era la evangelización de los pobres, así como la formación clerical.
Juan Gabriel Perboyre fue el primer novicio que entró a la Congregación de la Misión, después de que terminara la Revolución Francesa. El 23 de Septiembre de 1826 se ordenó como sacerdote y durante su primer año de Ministerio, se dedicó a impartir la Cátedra de Teología, en el Seminario.
A partir de 1835 y viendo realizadas las ansias misioneras que le habían acompañado desde la más tierna infancia, fue enviado a Macao en donde comenzó el aprendizaje del idioma chino. En 1836 fue enviado a la misión establecida en la provincia china de Hunan, y en 1838, fue asignado la provincia de Hubei.
A causa de la gran persecusión desatada en 1839 en aquel país, la misión que habían establecido los sacerdotes vicentinos, fue ocupada por los militares. Es por ello que los misioneros tuvieron que huir, internándose en los montes, así como en las plantaciones de té y de algodón, y en algunas aldeas remotas.
Fue en una de ellas que uno de sus discípulos quien ya se había convertido al Catolicismo, le dió acogida en su choza. Poco tiempo después, en una ocasión en la que Juan Gabriel dormía, su discípulo aprovechó dicha circunstancia, traicionándolo al delatarlo con las autoridades, quienes a cambio de la denuncia le entregaron 30 monedas de plata.
Un año después de haber sido aprehendido, encarcelado y torturado durante largo tiempo, Juan Gabriel fue sentenciado a muerte. Lo encadenaron a una cruz de madera, muriendo estrangulado en la ciudad de Wuhan, el 11 de septiembre de 1840.
Recibió la beatificación de manos del Papa León XIII, el 10 de noviembre de 1889, y la canonización el 2 de junio de 1996, por el Papa Juan Pablo II.
Llama la atención que la ciudad de Wuhan, en donde murió este Santo, sea en donde precisamente iniciara el brote de este virus -manipulado artificial y pérfidamente-, que -como bien sabemos- tiene al mundo de cabeza, desde hace ya varios meses.
Llama la atención que la población de países con una raigambre católica tan fuerte como Italia, España y México, hayan sido y estén siendo azotados de manera tan cruda por el covid19.
También llama la atención que el género de muerte de las víctimas del coronavirus, al igual que el de Juan Gabriel Perboyre, sea la asfixia.
Y así nos encontramos con católicos hospitalizados, aislados y perfectamente abandonados a un destino, que a causa de la tiranía del terror y de la salutocracia, al igual que el santo misionero, han sido encadenados a la Cruz, en este caso conformada por la abandónica actitud de una gran mayoría de sacerdotes, que obedientes a la genuflexión bergogliana frente a los volátiles mandamientos de la OM$, y haciendo el más colorido derroche de falta de Fe, han renunciado a llevarles los Sacramentos, en tan graves circunstancias vitalicias y espirituales. Y posteriormente negándose oficiar Misas por los difuntos y negándose a dar consuelo espiritual a sus deudos, quienes sin más ni más, luego de un beso de despedida esperanzada, dado en la sala de recepción de un sanatorio, días después recibieran la urna con las cenizas del ser querido al que habían besado...
A todo lo anterior se le suma la agravada situación que atraviesa la auténtica Iglesia Católica de China, luego de que el 22 de septiembre del 2018, el Vaticano, a través de Monseñor Antoine Camilleri, Subsecretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, y Wang Chao, el Viceministro de Asuntos Exteriores de la República Popular de China, firmaran el Acuerdo Provisional Secreto, a través del cual Bergoglio -entre otras cosas- readmitió en el seno de la Iglesia Católica, a los Obispos nombrados por la dictadura China, que estaban excomulgados.
¿Cómo olvidar las palabras de Greg Burke, quien entonces fuera Director de la Oficina de Prensa Vaticana, cuando dijo que dicho Acuerdo no era político sino Pastoral, demostrando con ello, un profundo desprecio a la capacidad de reflexión y discernimiento de quienes lo escuchamos?
Dígame señor Burke... ¿a qué clase de dictadura comunista -explícitamente atea- le interesaría tener un acuerdo Pastoral y no político, con la Iglesia Católica?
De entonces al día de hoy, el Dragón Rojo en contubernio con el okupa de la Sotana blanca: Jorge Mario Bergoglio, junto con Pietro Parolin [2] no han cesado de perseguir a los auténticos católicos chinos, a través de: [1]
a) La demolición, vandalización, saqueo y profanación de iglesias. [1]
b) El arresto, secuestro y encarcelamiento de sacerdotes y de fieles.
c) La supresión de comunidades en las Diócesis.[1]
d) La reescriptura de la Biblia para que sus textos tengan una redacción más comunista.
e) La forzada colocación de la imagen de Xi Jinping en los altares.
f) Los 10 Mandamientos son sustituídos por frases de Xi Jinping
g) El reconocimiento de autoridades oficiales chinas de que el Vaticano los apoya en la destrucción de las iglesias.
h) Campaña gubernamental de demolición de imágenes de Mártires chinos
i) La coacción para que los sacerdotes fieles cedan su puesto a favor de los sacerdotes espurios.
j) Bergoglio: "los obispos chinos saben que "deben ser buenos patriotas" del régimen comunista."
k) Programa de entrenamiento, con duración de una semana, cuyo tema central ha sido: "Guiar a la Iglesia Católica para que siga un camino conforme a la sociedad socialista".
l) La voz del Arzobispo emérito de Hong Kong, Monseñor Joseph Zen - de 88 años de edad-, a quien le negaron conocer el contenido del Acuerdo en cuestión, no ha dejado de oírse, por ejemplo:
1. Cuando el 10 de julio del 2019, le presentara sus dubia a Bergoglio -de quien hasta la fecha, no ha recibido respuesta alguna-.
2. A través de la carta dirigida a todos los Cardenales del mundo, alertándolos sobre el “asesinato de la Iglesia en China".
Dicha osadía de congruencia espiritual, ha elevado ámpula al punto de que el decano del Colegio Cardenalicio, el Cardenal Giovanni Battista Re, el pasado mes de febrero le dirigiera una carta llena de tergiversaciones, cuyo propósito ha sido el golpeteo, la denostación y la exclusión de este fidelísimo defensor de la auténtica Iglesia Católica de aquel país.
Me pregunto:
¿Qué diría este mártir evangelizador -Juan Gabriel Perboyre-, sobre la declaración de Bergoglio acerca de que los cristianos chinos "(...) deben promover el Evangelio pero sin hacer proselitismo"?
¿Que diría al atestiguar que el encarcelamiento de Jesús Sacramentado, dentro de los sanitizadísimos templos y parroquias cerradas, ha sucedido porque el Obispo gaucho -vestido de blanco-, lo ha ordenado?
Basílica de Zapopan, Jalisco (México) Posteo: AQUÍ
¿Qué pensaría de la poca importancia que ha tenido el que las almas de los recién nacidos se quedaran sin la Gracia del Bautismo y/o que los que han sentido asfixiarse espiritualmente por no tener acceso a la Confesión, no lo hayan hecho porque quien debiera ocuparse del cuidado espiritual de su grey, se encuentra muy ocupado, promoviendo el Nuevo Orden Mundial?
Cierro el presente texto con las palabras que Bergoglio pronunciara el 8 de abril del 2020 en su homilía, en Santa Marta:
<<Pensemos en tantos Judas institucionalizados de este mundo, que explotan a la gente. Y pensemos también en el pequeño Judas que cada uno lleva dentro a la hora de elegir: entre lealtad o interés.
Cada uno tiene la capacidad de traicionar, de vender, de escoger por su propio interés. Cada uno tiene la posibilidad de dejarse atraer por el amor al dinero o a los bienes o al bienestar futuro.
“Judas, ¿dónde estás?”>>
<<Pensemos en tantos Judas institucionalizados de este mundo, que explotan a la gente. Y pensemos también en el pequeño Judas que cada uno lleva dentro a la hora de elegir: entre lealtad o interés.
Cada uno tiene la capacidad de traicionar, de vender, de escoger por su propio interés. Cada uno tiene la posibilidad de dejarse atraer por el amor al dinero o a los bienes o al bienestar futuro.
“Judas, ¿dónde estás?”>>
👇
Beatriz Eugenia Andrade Iturribarría.
euzkera
20 de julio del 2020.
_______
Notas de actualización.
[1]
a)
b)
[2]
a)
Informe de ataques del PCCh a la Iglesia Católica, en aquel país.
https://elrioperfumado.blogspot.com/2021/10/informe-de-ataques-la-iglesia-catolica.html
b) Así en la tierra como en el Cielo.
https://www.atiempo.mx/editoriales/asi-en-la-tierra-como-en-el-cielo-por-beatriz-eugenia-andrade/
[3]
El Cardenal Pietro Parolin, mintiendo descaradamente, sobre el Acuerdo Provisional Secreto entre el PCCh y el Vaticano.









